Aprovecha el centenario del fin de la Gran Guerra para proclamar su "multilateralismo"
© AfpEl presidente francés, Emmanuel Macron, rodeado de Donald Trump, Angela Merkel y Vladímir Putin en los actos de ayer en París.
Ante setenta líderes mundiales y en el transcurso de la conmemoración del armisticio de la Primera Guerra Mundial en París, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, realizó ayer un alegato contra el nacionalismo por su capacidad para generar conflictos. Bajo la atenta mirada de su homólogo estadounidense Donald Trump, que viene efectuando políticas con miradas de puertas hacia adentro con su reconocible proclama
America first (América primero), el mandatario galo proclamó que el multilateralismo es el mejor instrumento para mantener la paz mundial y no caer en los errores cometidos en el siglo XX. "Sumemos nuestras esperanzas en vez de oponer nuestros miedos", incidió de manera solemne Macron.
El presidente francés fue el gran protagonista de la jornada conmemorativa, que aunque deslucida por la lluvia, tuvo momentos de emoción con homenajes en el monumento al soldado desconocido en el centro del Arco de Triunfo y la participación de los principales líderes de Occidente, caso de Trump, el presidente ruso Vladímir Putin o la canciller alemana Angela Merkel. Solo faltó la primera ministra británica, Theresa May.
"El patriotismo es el exacto contrario al nacionalismo. El nacionalismo es su traición", señaló un Macron que cargó contra el "egoísmo de un pueblo que sólo vela por sus intereses". Sin citarlo pero en lo que podría calificarse como una velada referencia a Trump -con el que las relaciones no pasan por su mejor momento debido a las desavenencias en materia militar-, el mandatario galo expuso que
"diciendo nuestros intereses primero y qué importan los de los otros se borra lo que una nación tiene de más precioso, lo que la hace vivir, lo que la lleva a ser grande, lo más importante: sus valores morales".
Comentario: Éste fue una cachetada directa a Trump:
"diciendo nuestros intereses primero y qué importan los de los otros se borra lo que una nación tiene de más precioso, lo que la hace vivir, lo que la lleva a ser grande, lo más importante: sus valores morales".
El lema de la campaña de Trump fue
America first (Estados Unidos de América primero), y en realidad no hay nada malo en ello. ¿No es el trabajo del presidente de cada país ver por los intereses de su nación? En contraste, la idea del globalismo o la globalización suenan románticas, pero
en los hechos lo que ocurre es que las grandes corporaciones transnacionales pasan por encima de leyes y reglas nacionales, otorgando un poder desproporcionado a intereses privados, en perjuicio de los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y la soberanía de las naciones. En términos políticos, hasta ahora el globalismo y la globalización se han manifestado como la hegemonía de Estados Unidos primero, y de Europa después, sobre el resto del mundo. ¡No es de sorprender entonces que el presidente "nacionalista" Trump sea tan atacado en su propio país!
¡Si logra poner a "América primero", paradójicamente, América dejará de ser hegemónica! Después de todo, la hegemonía estadounidense no favorece al pueblo de esa nación, sino a su élite.
Al parecer ésta fue la reacción de Trump (justificada) cuando Macron dijo que el nacionalismo era la traición del patriotismo:
Pero las palabras de Macron también fueron una cachetada a Putin, quien ha gobernado como un patriota ruso, en el buen sentido de la palabra, sacando a Rusia de una terrible crisis económica y colocándola nuevamente en el plano internacional como la súper potencia que solía ser.
Rusia es, después de todo, el único país que ha podido claramente decirle "no" a Estados Unidos y a sus aliados de la OTAN, notablemente en relación a Crimea y Siria. Es el "nacionalismo" de Putin lo que salvó a Rusia de ser vendida en pedazos a corporaciones occidentales.
Comentario: Éste fue una cachetada directa a Trump: El lema de la campaña de Trump fue America first (Estados Unidos de América primero), y en realidad no hay nada malo en ello. ¿No es el trabajo del presidente de cada país ver por los intereses de su nación? En contraste, la idea del globalismo o la globalización suenan románticas, pero en los hechos lo que ocurre es que las grandes corporaciones transnacionales pasan por encima de leyes y reglas nacionales, otorgando un poder desproporcionado a intereses privados, en perjuicio de los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y la soberanía de las naciones. En términos políticos, hasta ahora el globalismo y la globalización se han manifestado como la hegemonía de Estados Unidos primero, y de Europa después, sobre el resto del mundo. ¡No es de sorprender entonces que el presidente "nacionalista" Trump sea tan atacado en su propio país! ¡Si logra poner a "América primero", paradójicamente, América dejará de ser hegemónica! Después de todo, la hegemonía estadounidense no favorece al pueblo de esa nación, sino a su élite.
Al parecer ésta fue la reacción de Trump (justificada) cuando Macron dijo que el nacionalismo era la traición del patriotismo:
Pero las palabras de Macron también fueron una cachetada a Putin, quien ha gobernado como un patriota ruso, en el buen sentido de la palabra, sacando a Rusia de una terrible crisis económica y colocándola nuevamente en el plano internacional como la súper potencia que solía ser. Rusia es, después de todo, el único país que ha podido claramente decirle "no" a Estados Unidos y a sus aliados de la OTAN, notablemente en relación a Crimea y Siria. Es el "nacionalismo" de Putin lo que salvó a Rusia de ser vendida en pedazos a corporaciones occidentales.