Una colaboración internacional de telescopios, incluido el observatorio espacial de alta energía Integral de la ESA, ha detectado una combinación única de radiaciones procedente de una estrella muerta de nuestra galaxia, algo nunca visto en este tipo de estrellas y que podría resolver un misterio cósmico no resuelto hasta la fecha.

© ESAImpresión artística de SGR 1935+2154.
El hallazgo tiene que ver con dos interesantes fenómenos cósmicos:
los magnetares y las ráfagas rápidas de radio. Los magnetares son remanentes estelares con unos de los campos magnéticos más intensos del universo. Cuando se "activan", pueden producir breves emisiones de radiación de alta energía que no duran ni un segundo, pero son miles de millones de veces más luminosas que el Sol.
Las ráfagas rápidas de radio son uno de los mayores misterios sin resolver de la astronomía. Descubiertas en 2007, son pulsos muy brillantes de radio, con una duracion de unos pocos mulisegundos, que una vez se apagan raramente se vuelven a detectar. Se desconoce su verdadera naturaleza y jamás se había detectado una emisión así dentro de la Vía Láctea, con origen conocido, o que emitiera un tipo de radiación adicional de las ondas de radio... hasta ahora.
A finales de abril, SGR 1935+2154, un magnetar descubierto hace seis años en la constelación de Vulpecula gracias a una emision considerable de rayos-X, presentó actividad de nuevo.
Poco después, los astrónomos observaron algo asombroso: este magnetar no solo emitía los habituales rayos X, sino también ondas de radio.