Un equipo de la Universidad de Chile y del Instituto Milenio MIRO descubrió que un tipo de ondas, presentes en distintos fenómenos en la naturaleza,
pueden causar distorsiones en las fibras ópticas.Las ondas de Rogue son fenómenos naturales de comportamiento inesperado y con una enorme capacidad de daño material, siendo frecuentes en los océanos, pero que también pueden presentarse en otros ambientes, como los sistemas eléctricos. «Estos eventos de baja probabilidad pero gran amplitud son peligrosos tanto en la naturaleza como en distintas tecnologías diseñadas por los humanos», explica Rodrigo Vicencio, líder de la investigación y académico del Departamento de Física FCFM de la Universidad de Chile.
Para entender estas ondas podemos imaginar a un grupo de personas flotando en el mar, todos con distancias similares entre ellas. Pero cuando una persona se acerca a otra, de manera sutil, el sistema deja de ser homogéneo y pueden producirse estos movimientos. El investigador explica que «en nuestro trabajo observamos a estas ondas en arreglos fotónicos compuestos de un conjunto de fibras ópticas». Si bien se habían observado este tipo de ondas en otros sistemas físicos y naturales, nunca antes se habían visto en este tipo de ambiente.