Traducido por el equipo de SOTT.netOficiales y soldados de las FDI declararon a Haaretz que recibieron la orden de disparar contra multitudes desarmadas cerca de los puntos de distribución de alimentos en Gaza, incluso cuando no existía ninguna amenaza. Cientos de palestinos han sido asesinados, lo que ha llevado a la fiscalía militar a solicitar una investigación por posibles crímenes de guerra.Soldados israelíes en Gaza declararon a
Haaretz que
el ejército ha disparado deliberadamente contra palestinos cerca de los centros de distribución de ayuda durante el último mes.
Las conversaciones con oficiales y soldados revelan que
los comandantes ordenaron a las tropas disparar contra la multitud para ahuyentarla o dispersarla, a pesar de que era evidente que no representaba ninguna amenaza.Un soldado describió la situación como un colapso total de los códigos éticos de las Fuerzas de Defensa de Israel en Gaza. Según el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás,
549 personas han muerto cerca de los centros de ayuda y en zonas donde los residentes esperaban los camiones de alimentos de la ONU desde el 27 de mayo. Más de 4.000 han resultado heridas, pero el número exacto de muertos y heridos por los disparos del ejército israelí sigue sin estar claro.Haaretz ha sabido que el fiscal general militar ha ordenado al Mecanismo de Evaluación y Recopilación de Datos del Estado Mayor de las FDI — órgano encargado de investigar los incidentes que puedan constituir
posibles violaciones de las leyes de la guerra — que investigue los presuntos crímenes de guerra cometidos en estos lugares.
Los centros de ayuda de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) comenzaron a funcionar en la Franja a finales de mayo.
Las circunstancias de la creación de la fundación y su financiación son turbias: se sabe que fue creada por Israel en coordinación con evangélicos estadounidenses y contratistas de seguridad privada. Su actual director general es un líder evangélico cercano al presidente estadounidense Donald Trump y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Comentario: Aunque hay bastantes pruebas que sugieren que fumar tabaco puede tener ciertos beneficios para la salud, las autoridades públicas están endureciendo gradualmente las normas que restringen su uso. Si fumar fuera realmente tan perjudicial como se afirma, cabría esperar que estas autoridades lo promovieran, dados los patrones históricos de políticas de salud pública contradictorias.
La supuesta relación entre el tabaquismo y el cáncer de pulmón es cuestionable debido a las incoherencias en los resultados de las investigaciones. Los principales riesgos para la salud pueden deberse más a los aditivos químicos de los productos del tabaco modernos que al tabaco en sí.