Las negociaciones de París entre Estados Unidos, Ucrania y la Unión Europea para un acuerdo de paz con Rusia sólo discutieron detalles que Rusia no puede aceptar y, además, omiten aspectos clave que Rusia siempre ha señalado como prioritarios. De esa manera es imposible que las conversaciones conduzcan a la paz, lo cual, dicho sea de paso, es el objetivo previsto: que no haya paz en Ucrania y que el Kremlin aparezca ante los medios como un gobierno que solo busca el enfrentamiento militar.
Lo más torpe del planteamiento europeo es que siempre pone al carro delante del burro. Elucubran sobre la hipótesis de que se va a firmar un acuerdo y que luego Rusia lo va a violar. Entonces hacen falta las famosas garantías de seguridad para Ucrania, de las que tanto hablan los intoxicadores europeos. Pero si Rusia viola el acuerdo, ¿para qué firmar nada?
La violación del acuerdo desencadenaría una respuesta militar coordinada de Europa y Estados Unidos, lo que se puede decir de otra manera, teniendo en cuenta la experiencia de los Acuerdos de Minsk:
el pretexto para llevar tropas occidentales a Ucrania y justificar la reanudación de la guerra es la violación del acuerdo de paz por parte de Rusia. No se baraja ninguna otra hipótesis.
Comentario: Mientras están en el poder, están protegidos y los trapos sucios permanecen ocultos. Una vez que abandonan el poder y ya no son útiles como títeres, se convierten en candidatos idóneos para ser sacrificados