La hostelera veneciana Judith Boulbain tiene que retroceder casi dos décadas hasta los atentados del 11-S para recordar una época en la que los negocios fueran tan mal.

© REUTERS/Manuel Silvestri/Foto de ArchivoUn canal vacío después de que la propagación del coronavirus causara una disminución en el número de turistas en Venecia, Italia, 1 de marzo, 2020.
Sólo un mes antes de la Pascua, una de las fiestas más concurridas del calendario europeo, la propietaria del Hotel San Samuele, en el corazón de Venecia, ha visto más del 80% de sus reservas canceladas, sin que haya esperanzas de que se produzcan nuevas en un futuro próximo.
Aunque el coronavirus surgió en la ciudad china de Wuhan a finales del año pasado, el patógeno se ha extendido por todo el mundo y actualmente se registran más casos nuevos fuera de China que dentro.
Italia es el país más afectado de Europa, preparándose para el cierre de escuelas, cines y teatros después de que más de 100 personas murieran y los casos confirmados de coronavirus superaran los 3.000.
"La gente está asustada: algunos clientes se fueron antes de tiempo, algunos no se presentaron y otros llamaron para pedir un reembolso", dice Boulbain, de 46 años y originaria de Francia, quien dirige el hotel italiano desde 2006 y lleva casi 25 años en el negocio.
Comentario: En León también hay quienes buscan generar una nueva CCAA, o sea, más partidocracia, más políticos estatales, más deuda, más precariedad para la mayoría de españoles:
Consulta cuántos ayuntamientos han apoyado la autonomía leonesa