
© Desconocido
Investigadores de la Universidad de Illinois, dijo el lunes que cuatro especies de abejorros que alguna vez fueron densamente pobladas son
ahora cerca de la extinción.De hecho, hubo una disminución del
96 por ciento en las cuatro especies de abejas de acuerdo con un estudio realizado en la universidad de los EE.UU., que confirmó que los insectos agrícolas vitales están siendo afectados en todo el mundo.
La abundancia de cuatro especies de abejorro común en los EE.UU. se ha reducido en un 96% en tan sólo las últimas décadas, según el censo nacional más completo de los insectos . Los científicos dicen que la alarmante disminución, que
podría tener consecuencias devastadoras para la polinización de plantas silvestres y de cosecha, es probable que sea consecuencia de la enfermedad y la baja diversidad genética en las poblaciones de abejas. Los abejorros son importantes polinizadores de plantas silvestres y cultivos agrícolas en todo el mundo, incluyendo los tomates y las fresas, gracias a su gran tamaño corporal, largas lenguas, y zumbido de alta frecuencia, lo que ayuda a liberar el polen de las flores.
Las abejas polinizan en general alrededor del 90% de las plantas comerciales en el mundo, incluyendo más frutas, verduras y frutos secos. Los granos de café, la soja y el algodón son dependientes de la polinización por las abejas para aumentar los rendimientos. Es el comienzo de una cadena alimentaria que también sustenta las aves y animales silvestres.
Comentario: No está demás señalar que las ondas electromagnéticas emitidas por las antenas de rebote de celulares -
además de afectarnos a nosotros -
desorientan a las abejas (altera su sistema de navegación natural), impidiendo que lleguen a sus panales y mueren, un mal que se ha estado incrementando cada vez más, además tenemos el factor del cambio del polo norte magnético que hasta ahora es una de las teorías más sensatas que intenta explicar la muerte de millones de pájaros en todo el mundo, y porque no, recordemos que en 2007
la revista Science documentó que un virus que tuvo su origen en Israel había sido la causa de la creciente extinción de abejas en todo Estados Unidos. Así que por todos lados les llueve a estos pequeños pero útiles insectos, y como nos señala el artículo, debería de preocuparnos.
Algo a tener en cuenta:
En su libro
Bioelectromagnetismo: Campos eléctricos y magnéticos y seres vivos, Miguel Aguilar Gutiérrez, menciona que se ha observado que durante los periodos de inversiones magnéticas
han ocurrido extinciones en masa o especializaciones en animales. Las razones pueden ser múltiples, pero una de ellas puede ser la pérdida de referencias en animales que son capaces de detectar el campo magnético terrestre. Insectos voladores, aves, como el petirrojo, las palomas y en particular las aves migratorias, se orientan detectando el campo geomagnético. También se comprobó que las anomalías magnéticas y las tormentas magnéticas afectaban a la orientación.
Comentario: No está demás señalar que las ondas electromagnéticas emitidas por las antenas de rebote de celulares - además de afectarnos a nosotros - desorientan a las abejas (altera su sistema de navegación natural), impidiendo que lleguen a sus panales y mueren, un mal que se ha estado incrementando cada vez más, además tenemos el factor del cambio del polo norte magnético que hasta ahora es una de las teorías más sensatas que intenta explicar la muerte de millones de pájaros en todo el mundo, y porque no, recordemos que en 2007 la revista Science documentó que un virus que tuvo su origen en Israel había sido la causa de la creciente extinción de abejas en todo Estados Unidos. Así que por todos lados les llueve a estos pequeños pero útiles insectos, y como nos señala el artículo, debería de preocuparnos.
Algo a tener en cuenta:
En su libro Bioelectromagnetismo: Campos eléctricos y magnéticos y seres vivos, Miguel Aguilar Gutiérrez, menciona que se ha observado que durante los periodos de inversiones magnéticas han ocurrido extinciones en masa o especializaciones en animales. Las razones pueden ser múltiples, pero una de ellas puede ser la pérdida de referencias en animales que son capaces de detectar el campo magnético terrestre. Insectos voladores, aves, como el petirrojo, las palomas y en particular las aves migratorias, se orientan detectando el campo geomagnético. También se comprobó que las anomalías magnéticas y las tormentas magnéticas afectaban a la orientación.