Un volcán del suroeste de Islandia entró en erupción el jueves por la noche por sexta vez desde diciembre, expulsando lava roja a través de una nueva fisura en la península de Reykjanes.

Las autoridades islandesas afirman que los efectos de la erupción siguen siendo localizados, con cierres de carreteras, pero no suponen una amenaza para la población.











