OF THE
TIMES
"Pensamos que las personas tienen "rasgos" permanentes, pero la verdad es que cambiamos de forma bastante dramática conforme envejecemos... Como un ejemplo obvio, piensa en la capacidad reproductiva, algo de mucho interés en nuestra evolución. Los humanos no son capaces de reproducirse hasta que llegan a una edad de maduración (pubertad). Los jóvenes no son muy buenos padres ni madres, pero mejoran conforme van madurando a partir de los 20 años. Después de la maduración, la capacidad reproductiva va disminuyendo hasta que finalmente desaparece...
La habilidad para digerir ciertas comidas también puede ser dependiente de la edad. Por ejemplo la habilidad para digerir lactosa, el azúcar presente en la leche. Antes de que domesticáramos animales como las vacas y las ovejas, sólo los humanos muy jóvenes tenían esta habilidad. La selección natural había apagado esta habilidad en adultos ya que nunca la necesitaban (y sería malgastar recursos si continuaran produciendo la enzima lactasa que permite la digestión de la lactosa).
Las habilidades para hacer algo a la edad de 10, 30 o 50 años son diferentes y por lo tanto evolucionan de forma independiente. Cuando los granos se convirtieron en una parte importante de la dieta, la habilidad de los niños para digerirlos (y desintoxicarse de los compuestos químicos que las plantas tienen en sus semillas para protegerlas de depredadores) se convirtió en crítica. Si no tienes genes que te ayuden a lidiar con esta nueva dieta, no sobrevives hasta la edad adulta y no dejas descendientes. En otras palabras, la evolución trabajó muy duro para que los niños y jóvenes pudieran al menos sobrevivir con esta nueva dieta.
Por otro lado la intensidad de selección de las personas mayores era mucho menor (ya que no están en edad reproductiva, la esperanza de vida era menor y había mucha más mortalidad).
La conclusión de este razonamiento es que las personas mayores, incluso las que vienen de poblaciones que han practicado la agricultura durante milenios, puede que tengan problemas graves de salud por culpa de granos, cereales y demás, a pesar de no haber tenido problemas cuando eran jóvenes."Es un razonamiento muy intrigante. Varios aspectos están bastante demostrados: ha habido una evolución reciente para permitir a las personas lidiar con dietas tóxicas, y hay cambios importantes en como respondemos a la alimentación cuando envejecemos.
"La tripulación debe seguir las precauciones de control de infecciones para todos los pasajeros que se enferman durante el vuelo, incluyendo la separación de pasajeros con enfermedades respiratorias para reducir el número de aerosoles en el aire" advierte la CDC.
Comentario: No podemos más que indignarnos con consejosdietéticos.com ante su poca contundencia sobre los beneficios de las dietas cetogénicas, alegando la falta de investigación. ¡¡¡Sandeces!!!! Hay mucha investigación al respecto:
- Los Beneficios de la dieta cetogénica y su papel en el tratamiento contra el cáncer
- La dieta cetogénica podría ser la clave para recuperarse del cáncer
Para más información seria sobre la curación del cáncer a través de esta dieta ancestral, no se pierdan nuestra serie:Dieta cetogénica contra el cáncer: (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7)
Y la cura del cáncer es sólo uno de los muchos beneficios que tiene estas dietas ricas en grasas que siempre acompañaron a nuestros antepasados. ¡Nuestro estilo de vida ancestral puede salvarle la vida! Para el lector muy interesado, SOTT recomienda fuertemente la lectura en el foro cassiopaea.org del hilo Dieta Cetogénica: camino hacia la transformación, donde podrá conocer y aprender de la experiencia de quienes han experimentado con esta extraordinaria "forma de alimentarse". (en inglés)
Y en español:
- La dieta cetogénica - Una visión general
- La programación mental antigrasas que las grandes industrias farma-agro-alimentarias te agradecen.
- Ya es oficial - Es hora de abandonar las nocivas pautas alimenticias bajas en grasa
- Enterrando la Hipótesis Vegetariana
- ¡Gracias Cetosis! (Parte 1)
- ¡Gracias Cetosis! (Parte 2)
- ¡Gracias Cetosis! (Parte 3)