Traducido por el equipo de SOTT.netCuando los monjes medievales miraban al cielo nocturno y anotaban sus observaciones de los objetos celestes, no tenían ni idea de que sus palabras tendrían un valor incalculable siglos más tarde para un grupo de científicos en un campo completamente diferente: la vulcanología.

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Un nuevo estudio publicado el miércoles en la revista revisada por pares
Nature explica cómo
las descripciones de eclipses lunares realizadas por monjes y escribas fueron clave para estudiar algunas de las mayores erupciones volcánicas de la Tierra.
Utilizando una combinación de estos escritos medievales y datos climáticos que se remontan a siglos atrás, los investigadores pudieron aclarar la fecha de unas 10 erupciones volcánicas que tuvieron lugar entre los años 1100 y 1300."Estaba escuchando el álbum
Dark Side of the Moon de Pink Floyd cuando me di cuenta de que todos los eclipses lunares más oscuros se produjeron aproximadamente un año después de grandes erupciones volcánicas",
explica en un comunicado de prensa el autor principal, Sébastien Guillet, investigador asociado del Instituto de Ciencias Medioambientales de la UNIGE. "Como conocemos las fechas exactas de los eclipses, se abrió la posibilidad de utilizar los avistamientos para acotar cuándo debieron producirse las erupciones".
Los investigadores afirman que obtener una fecha más precisa para estos acontecimientos que sacuden la Tierra podría ayudar a esbozar una imagen más clara de cómo los volcanes contribuyen a la variabilidad climática extrema.