Registran un temblor de 4.4, el de mayor magnitud en la crisis volcánica | La lava cubre 640,27 hectáreas y se ha ensanchado hasta un máximo de 1.770 metros.
Los indicadores que monitorizan los científicos en el volcán de La Palma, sobre todo las emisiones de dióxido de azufre, apuntan a que el final de la erupción no se va a producir ni a corto ni a medio plazo, según ha confirmado la portavoz del comité científico del Plan de emergencia volcánica de Canarias (Pevolca), María José Blanco.
El volcán está lanzando un penacho de gases a 3.000 metros de altura con cantidades elevadas de dióxido de azufre, 17.774 toneladas diarias, y esa medida tendría que bajar hasta 100 para pensar que la erupción toca a su fin, ha dicho la portavoz tras un encuentro en el que ha participado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.