Por el momento, el conteo de víctimas mortales supera las 2.850, pero se espera que crezca bastante más. Ha sido un seísmo con unas características únicas, y no solo por su alta intensidad.

© YouTube/@cheldeltopImagen aérea de una zona afectada por el seísmo
Más de 3.000 personas han fallecido tras el violento seísmo de magnitud 7,7 que sacudió Myanmar el 28 de marzo.
Según una reciente publicación en Nature, lo que hace a este terremoto excepcional no es solo su magnitud, sino un fenómeno "raro" que ha amplificado su alcance:
la ruptura supershear.
Los primeros análisis apuntan a que
el movimiento de la falla se desplazó a mayor velocidad que las propias ondas sísmicas generadas por el temblor. Esta circunstancia, que ha sido comparada con
el efecto de una aeronave supersónica, concentra la energía del seísmo y multiplica su capacidad destructiva.
Comentario: Unas 17 horas antes en la misma zona: Terremoto de magnitud 6,1 en la dorsal mesoatlántica central