El té es una bebida que se consume en casi todas las partes del mundo - pese a que fue utilizado originariamente por las culturas orientales debido a sus beneficios medicinales-, y hoy día el gran número de personas que lo ingieren también buscan beneficiarse de sus bondades.

Según Nutrición Sin Más, existe diversidad de tés, y todos pueden ofrecer una variedad de beneficios curativos. Sin embargo, todo lo que consideramos como té, no es necesariamente así, pues existe una diferencia entre este y otras bebidas.

El té como tal proviene de la planta Camelia sinensis. Todas las bebidas que preparamos a partir de dichas hojas, son té. En cambio, otras bebidas - también sometidas a proceso de cocción con frutas u otras hojas-, son infusiones, pese a que se utilicen ambos términos sin establecer distinciones entre ellos.

Las infusiones también ofrecen cierto tipo de beneficios, como la manzanilla por ejemplo, la cual es ingerida cuando existen malestares gastrointestinales. La valeriana también suele ser muy solicitada cuando las personas están nerviosas, ya que muchas dicen experimentar alivio, especialmente en el funcionamiento del sistema cardiovascular.

De hecho, es posible preparar infusiones a base de combinaciones frecuentes, tal como las especias de tomillo u orégano, ya que sus beneficios son múltiples. En el caso del orégano, este suele emplearse para disminuir los dolores menstruales, e incluso para mejorar las crisis de personas asmáticas o que padecen tos o este tipo de afecciones.

Existe una variedad de tés, dependiendo de la forma en la cual hayan sido tratadas las hojas de la Camelia sinensis, tales como el té negro, el rojo, el verde y el blanco, de los cuales podemos obtener diferentes beneficios, según sea el que optemos por beber.

Diversidad de tés

Té verde: es obtenido tras un procedimiento cuya oxidación en las hojas empleadas es muy baja, y que además posee un porcentaje significativo de isoflavonas y catequinas que le permite a este té brindar maravillosos beneficios a partir de su propiedad como antioxidante. Por ejemplo, ayuda a retrasar el envejecimiento, además de disminuir las probabilidades de padecer ciertos tipos de cáncer - como el de colon, mama, estómago y pulmón; también es preventivo de accidentes cardiovasculares, y actualmente está tomando un gran auge, ya que muchas personas que están bajo regímenes dietéticos lo están utilizando por sus propiedades para perder peso, ya que ayuda a reducir la grasas.

Té negro: tal como el resto de los tes, este también se obtiene a partir de las hojas de la Camellia sinensis, las cuales sí atraviesan un proceso de oxidación de mayor duración que otros tés, lo cual explica su color de una tonalidad oscura, con respecto a los demás tés, y un sabor más acentuado. Sus beneficios también son diversos, entre los cuales cuentan la disminución de padecimientos cardiovasculares, ya que permite que las paredes de las arterias, en su interioridad, estén protegidas. También ayuda a controlar el sistema nervioso, es considerado además un diurético que contribuye a reducir la retención de líquidos. Sin mencionar que tiene la capacidad de aportar mejoras en la respiración, puesto que permite que los músculos de los bronquios estén relajados.

Té Oolong: denominado también té azul, durante su obtención el nivel de oxidación ocupa un lugar en el medio del té negro y otros más suaves. Su sabor es muy específico, parecido al de las frutas. También es antioxidante y contribuye a disminuir las posibilidades de padecer infarto, u otras enfermedades relacionadas con el sistema cardiovascular. Este delicioso té es capaz de reducir el colesterol, razón por la cual es altamente recomendable para perder peso.

Té blanco: este té no es tan popular en Occidente. Es elaborado de forma artesanal, a partir de las hojas más frescas de la Camellia sinensis. Tiene un sabor con textura suave, y pese a no gozar de tanto reconocimiento como otros tés, esta variedad es un antioxidante mucho más poderoso que el resto, puesto que su contenido en polifenoles es mucho mayor con respecto a otros té, superando incluso al té verde. Por ello, es mucho más eficaz para tratar el envejecimiento, disminuir las probabilidades de sufrir cáncer, así como nivelar el colesterol.

Té rojo: este té ocupa un lugar prominente entre las alternativas que buscan muchas personas para quemar grasas. Posee un sabor fuerte, y su tonalidad roja es oscura. Ello obedece a que atraviesa un procedimiento de posfermentación de larga duración, llegando incluso a tardar años la maduración al cual es sometido en distintas bodegas. Para que sus efectos sean más notorios, se suele recomendar ingerir una cantidad de tres tazas al día para reducir la grasa y perder peso de manera más rápida. De igual forma, es diurético, contribuye a disminuir la retención de líquidos y ayuda durante el proceso digestivo.


Comentario: Si bien todos estos beneficios del té nos brindan más razones para disfrutar de estas deliciosas bebidas, debemos resaltar el hecho de que lo mencionado acerca de la reducción del colesterol y la pérdida de grasas no necesariamente implica un beneficio en sí mismo. Quemar grasas es bueno, claro, cuando el cuerpo pasa a hacerlo de manera natural debido a que no lo sobrecargamos con carbohidratos. Esto sucede cuando hacemos una dieta que propicia el metabolismo denominado "cetosis", que, por cierto, puede traer muchos más beneficios además de perder peso (para quienes necesitan perderlo). Puede ver más al respecto aquí: Y en lo que respecta al colesterol, no hay muchas razones para querer disminuirlo, ya que el mismo es en realidad muy necesario para el funcionamiento de todo el cuerpo. Existen algunos casos en los que el colesterol realmente puede llegar a ser un problema, pero no son muy comunes, así que lo mejor es no elevar los niveles de estrés preocupándose mucho con reducir el colesterol y fijarse, más bien, en otros factores que pueden ser mucho peores para salud en general. Al respecto, puede leer:


Contraindicaciones

Es importante señalar que, pese a los diversos beneficios que genera el consumo de esta diversidad de tés, estos no están recomendados para quienes padecen de hipertensión, así como para quienes están en proceso de lactancia o embarazo.

Además, su contenido en teína hace que su consumo sea controlado, ya que en caso de hacerlo de manera excesiva, es decir, superando tres tazas diarias, puede ocasionar algunas consecuencias propias de la teína, como nerviosismo, dolores o cabeza o mareos.

En el caso de las personas que puedan consumirlo, es recomendable que empiecen a utilizarlo para disfrutar de sus beneficios y aliviar padecimientos, así como para conservar la juventud, mientras se disfruta de un agradable sabor.