Hay estrellas que nacen dentro de agujeros negros supermasivos, han descubierto astrónomos europeos analizando una colisión entre dos galaxias situadas a 600 millones de años luz de la Tierra. Estas estrellas tienen decenas de millones de años, son más calientes y más brillantes y viajan a velocidades muy grandes, alejándose del centro de la galaxia de la que han surgido. El descubrimiento tiene importantes consecuencias para la comprensión de las propiedades y la evolución de nuestra galaxia.

© ESOIlustración de estrellas naciendo en los vientos de agujeros negros supermasivos.
Observaciones llevadas a cabo con el VLT (Very Large Telescope) de ESO, han revelado que hay formación estelar dentro de las poderosas emisiones de material lanzadas desde los agujeros negros supermasivos, presentes en los núcleos de las galaxias. Un agujero negro supermasivo es un agujero negro con una masa del orden de millones o decenas de miles de millones de masas solares.
Estas son las primeras observaciones confirmadas de estrellas formándose en este tipo de ambiente extremo. El descubrimiento tiene muchas consecuencias para la comprensión de las propiedades y la evolución de nuestra galaxia. Los resultados se publican en la revista Nature.
Un grupo europeo de astrónomos ha utilizado los instrumentos MUSE y X-shooter, instalados en el VLT (Very Large Telescope) de ESO, en el Observatorio Paranal (Chile), para estudiar una colisión que está teniendo lugar entre dos galaxias, conocidas colectivamente como IRAS F23128-5919. Estas galaxias se encuentran a unos 600 millones de años luz de la Tierra.
El equipo observó los colosales chorros de material — outflows en inglés —, que se originan cerca del agujero negro supermasivo situado en el centro de la galaxia más al sur, y han encontrado la primera evidencia clara de que hay estrellas naciendo dentro de ellos.
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