Traducido por el equipo de SOTT.net

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«El Partido te ordenó que rechazases las pruebas de tus ojos y oídos. Era su orden definitiva y más esencial». — George Orwell, 1984
Orwell comprendió la esencia del control, pero su visión parece casi pintoresca en comparación con lo que se ha descrito como el Proyecto Blue Beam. En la pesadilla de Orwell, simplemente ignoras la realidad;
en Blue Beam, la capturan, secuestran tus sentidos y sustituyen lo que ves, oyes e incluso piensas por su propia verdad fabricada. Imagina que te alimentan a la fuerza con alucinaciones, no procedentes de un mal viaje con setas alucinógenas, sino de satélites, hologramas y frecuencias electromagnéticas, hasta que la diferencia entre tu propia mente y su programación se disuelve por completo. Esa es la siniestra promesa de Blue Beam.La advertencia surgió por primera vez en 1994 gracias a Serge Monast, un periodista de investigación quebequés que insistía en que la NASA y las Naciones Unidas estaban trabajando codo con codo para ejecutar una operación psicológica en cuatro partes con el fin de disolver la religión, las fronteras, las familias y el pensamiento libre. En su lugar, surgiría un Nuevo Orden Mundial: centralizado, tecnocrático y muy satisfecho de sí mismo por su astuto engaño. Monast tampoco estaba solo en sus sospechas. La Dra. Carol Rosin, que trabajó directamente bajo las órdenes del científico nazi convertido en director de la NASA, Wernher von Braun, testificó que el propio von Braun le había advertido del plan décadas antes. Según él, el complejo militar-industrial siempre necesitaba un enemigo: primero los rusos, luego los terroristas, luego los asteroides y, finalmente, el truco definitivo, una invasión alienígena simulada. Si esto suena a ciencia ficción, recuerde que proviene directamente de los labios del hombre que ayudó a construir el programa espacial estadounidense.
Comentario: Suena a un trabajo de relaciones públicas para indicar que Israel maneja algún tipo de moral en su accionar en Gaza. Toda la evidencia sugiere que lo que vemos no fue un fracaso, lo que ocurre en Gaza es precisamente lo que estaban buscando conseguir, una masacre desenfrenada.