Traducido por el equipo de SOTT.net

© ScreenshotEl primer día de Ghislaine Maxwell en la cárcel
"Bueno, quiero decir, estoy hablando de... el... yo había tenido, había un..." (Ghislaine Maxwell).
¿Te molestaste en leer la transcripción de la entrevista de Ghislaine Maxwell? A veces es difícil explicarlo todo — tanto la Sra. Maxwell como el fiscal general adjunto Todd Blanche tienden a hablar con frases entrecortadas e incompletas (al igual que, como habrás notado, el presidente Trump) — , pero en general, la charla revela que
casi todo lo que crees saber sobre el escándalo podría no ser cierto, y su historia está llena de sorpresas impactantes,
suponiendo que puedas creerla.
Por ejemplo, la Sra. Maxwell tuvo solo una noche de sexo real con Jeffrey Epstein en la década de 1990, unos meses después de conocerse, y eso fue todo. Él tenía problemas con el sexo convencional, dice ella. Al principio, afirmó tener una afección cardíaca. Ella dice que él tenía problemas de erección, "... lo que significaba que no tenía muchas relaciones sexuales, lo cual me convenía, porque de hecho tengo una condición médica que me impide tener muchas", añadió (nunca supimos cuál era esa condición exactamente).
En fin, nunca volvió a tener relaciones sexuales con él.
¿Eh...? Ahí va un pilar de la percepción pública del escándalo: que Ghislaine Maxwell era
una especie de consorte ninfómana del Sr. Epstein, a la vez que supuestamente actuaba como principal proxeneta de sus masajistas "víctimas", y que toda la saga, que duró décadas, fue una procesión de tríos y orgías.
Incluso llegó a afirmar en un momento dado que era "una mojigata".