Traducido por el equipo de SOTT.netLo que está en juego en el programa nuclear iraní no es lo que podría pensarse. Teherán renunció a la bomba atómica en 1988, pero está intentando, con la cooperación de Rusia, descubrir los secretos de la fusión nuclear. Si lo consigue, ayudaría a los Estados del Sur a descolonizarse liberándose del petróleo.

© UnknownMohandas K. Gandhi (1869-1948) desafió al Imperio Británico rompiendo el monopolio de la Corona. Él mismo tejió algodón indio. Hoy, Irán, siguiendo los pasos de Mohammad Mossadegh, intenta romper el monopolio de las compañías petroleras occidentales dominando la fusión nuclear civil.
En cuanto a lo que está en juego con el bombardeo de ciertas instalaciones nucleares iraníes por parte de Estados Unidos,
tampoco es lo que se podría pensar.
Este asunto es tanto más opaco cuanto que
hoy no es posible establecer una distinción clara entre la investigación sobre la fusión nuclear civil y la fusión militar.
Desde la caída de Irak, bajo los golpes de los británicos y de Estados Unidos,
Londres y Washington han popularizado el mito del poder nuclear militar iraní, en línea con el de las armas de destrucción masiva iraquíes. Este mito ha sido retomado por los "sionistas revisionistas" israelíes (no confundir con los "sionistas" llanamente) y su líder, Benjamín Netanyahu. Durante veinte años, los occidentales han sido inundados con esta propaganda y han acabado creyéndola, aunque anunciar durante tanto tiempo que Teherán tendrá "la" bomba "el año que viene" no tiene ningún sentido.
Sin embargo, aunque Rusia, China y Estados Unidos
están todos de acuerdo en que Irán no tiene actualmente ningún programa militar,
todo el mundo puede ver que Irán está haciendo algo en sus centrales. ¿Pero qué?
Comentario: El diablo (o el ángel) está en los detalles. Cuando se nos presenta la información correcta en su contexto, los motivos, operaciones y resultados cuestionados empiezan a tener sentido.