
© Desconocido
Aunque una multa de 560 millones de euros es un mal trago para cualquiera, Berlusconi sobrevivirá. Gracias a que el tribunal de apelación ha rebajado la cuantía desde los casi 800 millones iniciales, le bastará con romper la hucha. Fininvest, su holding, dispone de líquido por unos 700 millones. Es lo que queda de los mil millones obtenidos en el 2005 por la salida a bolsa del 16,6 % de la parte audiovisual del grupo (Mediaset).
Sin embargo, la multa llega en un año en el que Mediaset ha perdido un 30 % de su valor en bolsa, y Endemol, la productora que creó esa celebración del berlusconismo que es el programa Gran Hermano, arrastra una escalofriante deuda de dos mil millones de euros. De las empresas de Berlusconi solo le ha dado una alegría este año la que menos se esperaba: el Milan ha ganado la Liga italiana.
Mal momento, justo cuando empezaba a pensar en la jubilación. Contra lo que se dice una y otra vez confundiendo el deseo con la realidad, Il Cavaliere todavía cuenta con un electorado importante (en torno al 29 %, según un sondeo de hace unos días, por delante de su rival de centroizquierda, el Partido Democrático). Pero el peso de los procesos y de la edad empiezan a hacer mella, y Berlusconi medita ya el después de Berlusconi.