Félix Gálvez pide prisión permanente revisable para su expareja y el novio de la mujer por maltratar durante meses a su hijo de dos años y asfixiarlo en 2018. La acusada, que aseguró a la policía que al crío lo habían secuestrado unos hombres encapuchados, acabó reconociendo que al hombre "se le fue la mano".

El padre del niño estrangulado pide prisión permanente, no se pudo defender.
El cambiador del bebé preside la habitación de Félix Gálvez en el piso que el joven de 24 años comparte con su madre, en el madrileño barrio de Vallecas. Sobre el mueble, varios bodis y ropita de niño recuerdan que alguna vez durmió allí con él su hijo Aaron, que desde hace dos años descansa en el cementerio de Orcasitas. Aaron acababa de empezar a andar cuando su padre y su madre, Cristina Jiménez, se separaron después de una relación tortuosa de cuatro años, en la que ella lo denunció por malos tratos. Entonces la mujer se marchó de Madrid, llevándose al crío, para instalarse en Elche con su nuevo novio, José Antonio Pérez, al que había conocido a través de internet, jugando a la PlayStation. El niño no había pronunciado sus primeras palabras cuando el 13 de septiembre de 2018 ambos lo golpearon brutalmente y lo asfixiaron. Tenía dos años. "Me pregunto todos los días cómo sería la voz de mi hijo", relata a EL PERIÓDICO Félix, el padre de Aaron.