Traducido por el equipo de Sott.netLas lluvias torrenciales e incesantes arrasaron Chicago el domingo, inundando sótanos y callejones, cerrando tiendas de comestibles y restaurantes, y dejando coches flotando bajo viaductos en calles intransitables por la profundidad del agua.

© Taylor GlascockJessica García, que trabaja en la gestión del agua para la ciudad, evaluó las inundaciones en las avenidas Ravenswood y Foster de Chicago.
El clima extremo tomó a la ciudad por sorpresa, particularmente al lado norte de Chicago. Según Kevin Doom, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, a última hora de la tarde habían caído cerca de 130 mm de lluvia.
"Esto ha sido un desastre", dijo. "
El agua subió bastante rápido esta mañana, así que cogió a mucha gente desprevenida".
En algunos cruces, los coches se quedaron varados en el agua de la lluvia después de que los automovilistas pasaran por carreteras repentinamente inundadas. Los propietarios de viviendas cuyos sótanos no habían visto agua en años se vieron desagradablemente sorprendidos al descubrir que el agua de lluvia había subido por los desagües, dejando en algunos casos una inundación hasta los tobillos con un penetrante olor a aguas residuales. Las tiendas de comestibles que se enfrentaban a las inundaciones cerraron sus puertas, y algunos negocios no pudieron abrir en absoluto.