Traducido por el Observatorio de trabajadores en lucha
Las brillantes culturas euroasiáticas convergieron, interactuaron y extendieron sus alas en las antiguas rutas de la seda.

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DUNHUANG - A lo largo de la historia, la Ruta de la Seda — en realidad, una red de caminos — ha sido la autopista por excelencia:
el corredor de conectividad más importante que jamás haya existido, atravesando la antigua Eurasia y uniendo lo que los eruditos chinos definen consensualmente como los principales sistemas de civilización del mundo: China, India, Persia, Babilonia, Egipto, Grecia y Roma, además de mostrar varias etapas históricas de intercambios económicos y culturales entre Oriente y Occidente.
El profesor Ji Xianlin, uno de los principales estudiosos de Dunhuang, acuñó una frase que enloquecerá a los supremacistas occidentales por toda la eternidad:
Solo hay cuatro, y no cinco, sistemas culturales influyentes en el mundo: el chino, el indio, el griego y el islámico. Todos ellos se encontraron únicamente en Dunhuang y Xinjiang, en China.
La privilegiada posición geoestratégica de Dunhuang a lo largo de la historia estaba destinada inevitablemente a generar espectaculares logros artísticos.