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Las tensiones no se calman ni en EE. UU. ni en Gran Bretaña. Ambos países están en alerta ante las próximas manifestaciones de protesta contra la política de estos gobiernos.En EE. UU. el movimiento 'Ocuppy Wall Street' tiene la intención de realizar una marcha masiva de dos semanas desde Nueva York a Washington. Se espera que un grupo de activistas del movimiento salga desde la plaza Zuccotti, en Manhattan, el próximo miércoles por la tarde. Según su plan, deben llegar al punto de destino el 23 de noviembre, que es el plazo final fijado para el comité bipartidista de 12 miembros del Congreso estadounidense que tiene que llegar a un acuerdo sobre la reducción de gastos.
Los organizadores de la acción esperan que a lo largo del camino aumente considerablemente la cantidad de participantes en la marcha.
Al mismo tiempo la capital británica sufre una tensa espera por las protestas estudiantiles previstas para este miércoles. Mientras los estudiantes se preparan para manifestarse contra el incremento de las tasas y los recortes del gasto público, la Policía londinense, a primera vista, ya está lista para una 'guerra'.