Traducido por el equipo de SOTT.netLos bancos centrales han estado comprando lingotes a un ritmo récord porque mantener dólares se ha convertido en una propuesta perdedora.

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La reacción de las instituciones ante la enorme subida del precio del oro en los últimos dos años ha sido mostrarse como si nada hubiera pasado. El precio del oro se ha disparado últimamente, pero hay muchísima gente que se esfuerza por no darse cuenta de esta inquietante tendencia; y si no pueden evitar darse cuenta, intentan no pensar mucho en el porqué.
Lo que el poder financiero y político no quiere ver bajo ningún concepto es
la profunda reestructuración de las reservas que se está produciendo a raíz de la devaluación del dólar.
Los precios se disparanEn solo una década, el oro ha pasado de rondar los 1000 dólares por onza a superar los 4800 dólares esta semana. Solo en 2025, el oro subió casi un 70 %, a pesar de los tipos de interés relativamente altos (los tipos altos suelen alejar a los inversores del oro, que no genera rendimientos). Se trata de una enorme luz roja intermitente que indica que algo se ha roto en lo más profundo del actual sistema monetario.
Sin embargo, las élites financieras y políticas fingen que no se trata de carne humana, por así decirlo, troceada en bandejas en la vitrina.