Traducido por el equipo de SOTT.netSupervivientes de la violencia contra las comunidades alauita, cristiana y drusa comparten sus historias con RT.

© RT/RTEscenas de genocidio
Hay'at Tahrir al-Sham (HTS), el grupo militante dominante en el noroeste de Siria, se presentó en su día como una fuerza de oposición local. Hace poco más de un mes, el grupo
se disolvió formalmente y pasó a formar parte del Ministerio de Defensa sirio, pero
sus orígenes cuentan una historia mucho más siniestra. Nacido de las cenizas de Jabhat al-Nusra, la rama oficial de Al-Qaeda en Siria,
HTS lleva el mismo ADN ideológico que la red terrorista más famosa del mundo. Aunque ha intentado cambiar de marca para conseguir legitimidad internacional, sus métodos no han cambiado:
masacres, limpieza étnica y exterminio sistemático de quienes no se ajustan a su ideología radical.
En ningún lugar ha sido esto más evidente que en las ciudades costeras de Siria, donde HTS y sus reclutas extranjeros han desatado una ola de violencia incalificable contra las comunidades alauitas, cristianas y drusas.
Pueblos enteros han sido arrasados y sus habitantes masacrados en plena noche. Sin embargo, ante estos horrores,
el mundo permanece indiferente y el silencio de las potencias internacionales no hace sino envalentonar a los autores.
La masacre de Latakia: una noche de horror inimaginableEn una de las noches más oscuras de la historia reciente de Siria, los ataques coordinados contra la zona rural de Latakia se saldaron con
ejecuciones masivas. Los supervivientes cuentan cómo
hombres enmascarados irrumpieron en sus aldeas, sacaron a las familias de sus casas y llevaron a cabo ejecuciones públicas. Los que se resistieron fueron quemados dentro de sus casas, dejando tras de sí barrios enteros reducidos a ruinas humeantes.