
Con mantas en apoyo a la comunicadora, además de banderas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la diversidad sexual, más de 500 personas se dieron cita en la colonia Polanco, en la protesta más numerosa que se ha realizado hasta el momento en su favor.
Como pocas otras veces, los gritos de "¡Fuera Calderón!" eran tan numerosos o más que los de "¡Carmen, valiente, aquí está tu gente!". Lo mismo ocurrió con las consignas y pancartas en que se exigía explicaciones sobre el presunto alcoholismo del Presidente.
En las escalinatas de la entrada a la radiodifusora, activistas de diversas organizaciones sociales, entre ellas el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, así como trabajadores de Radio Educación entregaron una carta a MVS donde reiteraron la exigencia de que Aristegui vuelva a conducir su noticiario matutino.
En la misiva se anunció que recabarán un millón de firmas en apoyo a la comunicadora, y se llamó al dueño de la emisora, Joaquín Vargas, a reconsiderar el despido, ya que medidas de ese tipo "no son dignas de una democracia real, sino de una democracia simulada".










