La Cancillería argentina envió anoche una carta de protesta en la que afirma que "el personal aduanero constató la presencia de diversos bienes ajenos a una lista oportunamente declarada por esa Embajada". Washington, en tanto, descartó que existiera material "camuflado"

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"Estamos perplejos y preocupados por las acciones de las autoridades argentinas", dijo ayer el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley, en conferencia de prensa. Según señaló, fue "inusual e imprevisto" el registro de la carga que iba en el avión militar norteamericano, que aterrizó en el aeropuerto de Ezeiza el jueves pasado. "Nos preocupa que haya sido manejado de esta manera", alertó Crowley.
A la vez, descartó que existiera material "camuflado" que incluía armas, drogas y tecnología para interceptar comunicaciones, dentro de un cargamento oficial, tal como afirmó el Gobierno nacional: "No creemos que eso sea cierto", enfatizó.
Por su parte, el canciller Héctor Timerman manifestó anoche que "la Argentina está diciendo la verdad", y le solicitó a los EEUU que "pida disculpas". Además, afirmó que el gobierno argentino no devolverá el material incautado, tal como lo había pedido el subsecretario de Estado adjunto del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela.