Traducido por el equipo de SOTT.net
El otro día, en un vídeo podcast, hice referencia a las órdenes de confinamiento de marzo de 2020. El presentador apagó la grabación. Me dijo que estaba bien hablar de este tema, pero que a partir de ahora por favor me refiriera a "los acontecimientos de marzo de 2020" sin especificar nada.

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De lo contrario, YouTube y Facebook lo retirarán. Él necesita esas plataformas para tener alcance, y ese alcance es necesario para su modelo de negocios.
Accedí, pero me asusté. ¿De verdad nos encontramos ahora en una situación en la que hablar de lo que nos pasó está
prohibido en los principales medios de comunicación? Lamentablemente, parece que nos dirigimos hacia ahí. En grandes y pequeñas formas, y a través de la cultura y el mundo entero,
estamos siendo poco a poco entrenados para olvidar y por lo tanto no aprender y entonces repetir todo el asunto.Esto no tiene sentido, ya que
casi todos los problemas públicos actuales tienen su origen en aquellos fatídicos días y sus consecuencias, incluyendo la censura, el atrincheramiento de los oligarcas de la industria y el gobierno, la corrupción de los medios de comunicación y la tecnología, el trastorno educativo, el abuso de los tribunales y la ley, y el desarrollo de la crisis financiera y bancaria.
Y, sin embargo, casi nadie quiere hablar del tema con franqueza. Es demasiado molesto. Hay demasiado en juego. No podemos arriesgarnos a ser cancelados, el mayor temor de todo profesional con aspiraciones en el mundo actual. Además, demasiadas personas poderosas estaban en ello y no quieren admitirlo.
Parece que todo este asunto está siendo enterrado de un modo que todos ellos aprueban.
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