En su "Historia social de la literatura y del arte", el sociólogo Arnold Hauser compara la época actual con la helenística, y marca similitudes notables. En particular considera a ambas "extraordinariamente ingenuas y primitivas", sobre todo por la necesidad de saberlo todo, de conocerlo todo, aunque tal "todo" es muy limitado porque no supera el nivel de lo contingente ni lo pretende.

En su “Historia social de la literatura y del arte”, el sociólogo Arnold Hauser compara la época actual con la helenística, y marca similitudes notables.
Para Hauser la cultura helenística es "moderna", lo que para él quiere significar que se parece a la actual sobre todo en la mentalidad. La función de los sofistas de crear una nueva "areté" independiente de las solidaridades tribales, de las estirpes o de la "sangre" y por sobre ellas, preanuncia la función del cristianismo en Roma y la del proletariado en el marxismo.
La proliferación de escuelas filosóficas sofísticas, una vez rota en el siglo VI antes de Cristo la unidad doctrinaria en Grecia, se puede comparar con la situación actual. En la China también proliferaban escuelas, pero allí estaba el taoísmo, que no es una escuela, y que permitía juzgarlas a todas. Grecia no tenía nada similar desde el ocaso del Orfismo.
Con la nueva preponderancia del punto de vista individual, contingente e inseguro, en la Grecia postpitagórica, y el oscurecimiento de la ciencia tradicional órfica, se produjo una desorientación comparable con la nuestra, acompañada también con valoración de la opinión "personal" y de la moda, por el apego a lo transitorio y el deseo de cambio.
Comentario: Recomendamos el excelente artículo de Alex Krainer sobre estos acontecimientos: El gran engaño: La rebelión de los legisladores rusos y la crisis constitucional de 1993. Y para conocer más sobre el contexto de Rusia en ese entonces, puede leer también: El gran engaño: El papel del Estado profundo estadounidense en el saqueo de la década de 1990 contra Rusia