
En la ciudad coruñesa, la tarde de ayer pasaba de estar iluminada por los rayos de sol de las tres de la tarde a oscurecerse al son de una veintena de rayos y truenos, seguidos de lluvias que dejaron 20,6 litros de agua por metro cuadrado entre las 16:30 y las 17:10 horas. Si este mes de abril destacaba por ser uno de los más calurosos que ha vivido A Coruña en los últimos años, registrando las temperaturas más altas del último siglo, desde ayer lo hará también por contabilizar un gran número de incidencias provocadas por un chaparrón de poco más de treinta minutos. Aunque las consecuencias de la tormenta no fueron graves, según los bomberos, lo cierto es que el servicio de emergencia tuvo que realizar numerosas salidas a lo largo de la tarde.
El sistema de alcantarillado del nuevo corredor verde de Orillamar no pasó el pluvioso examen. Los vehículos que circulaban a las cinco de la tarde a la altura del cementerio de San Amaro se pensaron dos veces si continuar o no su camino cuando se encontraron con una bolsa de agua que arrastraba, según indicó una conductora, "una especie de valla". Algo similar ocurrió en la avenida del Ejército, donde, junto a la antigua Fábrica de Tabacos, una inmensa inundación dificultó enormemente el tráfico rodado.






