Weatherzone informa de que el jueves fue la mañana más fría jamás registrada en Australia en verano. Curiosamente, no hubo avisos preventivos de emergencia la noche anterior, ni noticias anunciando que la zona "podría" batir un nuevo récord, ni equipos de cámaras visitaron el lugar ni el Ministerio de Medio Ambiente inventó un sistema de alerta de emergencia Coldsnap para decir a los australianos que se pusieran un jersey.

Curiosamente, nadie echó la culpa al cambio climático, ni mencionó que habría sido peor si no hubiéramos quemado todo ese carbón. Al fin y al cabo, sin CO2, habría sido menos diez, ¿no?
Hubo más titulares sobre el calor que no hizo que sobre el frío que hizo.












