En mi último artículo me quejé de un estudio reciente de
The Lancet que afirmaba que las dietas bajas en carbohidratos nos quitarían años de vida, a pesar de tener una metodología deficiente y de que
ninguno de los participantes del estudio realmente estaba haciendo una dieta baja en carbohidratos. En un
vídeo que aparece vinculado en ese artículo, el Dr. Aseem Malhotra del Servicio Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) en el Reino Unido menciona otro estudio publicado recientemente, también por
The Lancet,
que tenía exactamente los resultados opuestos. Llamado el
estudio PURE (Prospective Urban and Rural Epedemiological study), el estudio
apareció en los titulares (aunque menos que el estudio de bajo contenido de carbohidratos) y afirmó que la carne y el queso están de nuevo en el menú, alegando que en realidad
promueven la salud cardíaca.

Oh, lo entiendo. Coma carne, pero no coma carne. Gracias de nuevo, ciencia.
Muchos partidarios de las dietas bajas en carbohidratos se apresuraron a tomar esto como una confirmación de lo que han estado diciendo todo el tiempo, usando este estudio como evidencia contraria al último estudio que tuvo resultados opuestos. Para ser justos, el estudio PURE es, en general, un estudio mejor realizado: PURE tuvo diez veces el número de participantes y un mejor diseño en general. Pero sigue siendo un estudio epidemiológico con todas las limitaciones inherentes a este tipo de ciencia. También se basó en los Cuestionarios de Frecuencia Alimentaria (FFQ, por sus siglas en inglés) y de igual modo sólo puede hacer afirmaciones sobre la correlación, no sobre la causalidad.
Es el colmo del
sesgo de confirmación el rechazar un estudio con base en su ejecución pero aceptar uno que usa esencialmente la misma metodología pero que obtiene los resultados que a uno le gustan (note que Malhotra no estaba haciendo esto, sino que simplemente estaba señalando que existe evidencia contradictoria, del mismo tipo). Irónicamente, la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés)
emitió una declaración sobre PURE, advirtiendo sobre las limitaciones de los FFQ.
Quizás deberían aplicar ese estándar a los estudios que justifican sus propias recomendaciones dietéticas.
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