
Un mes después de su impactante victoria y antes de su toma de posesión, uno de los principales miembros del equipo de transición de Trump, el Asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, se puso en contacto directamente con miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y les instó a bloquear un proyecto de resolución que condenaba los asentamientos ilegales israelíes en el territorio palestino ocupado. El general Flynn mantuvo correspondencia con diplomáticos de varios gobiernos extranjeros (incluido el de Rusia) para conocer su postura sobre la resolución y trató de persuadirlos de que votaran en contra. Más tarde, Flynn se declaró culpable de hacer declaraciones falsas al FBI sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Estados Unidos, Sergey Kislyak. El gobierno israelí admitió con franqueza que buscaba ayuda del equipo de transición de Trump y fue su yerno, Jared Kushner, quien le encargó la tarea a Flynn. Sin embargo, no es inusual que los funcionarios extranjeros se comuniquen con una administración entrante y Flynn presionó a los enviados de otras naciones además de Rusia.













Comentario: Una enfermera de Osetia del Sur que rescató a 19 personas de un pabellón psiquiátrico en llamas en Tskhinval durante la incursión georgiana y pasó días en un sótano con enfermos mentales aterrorizados, ha recordado los trágicos acontecimientos de agosto de 2008. Diez años después de que Georgia intentara apoderarse por la fuerza de la región separatista de Osetia del Sur, RT habló con los supervivientes acerca de cómo han afrontado las cicatrices mentales y físicas sufridas en esos pocos días.