En un principio la asistencia de la Unión Europea a la Guerra de Ucrania era en especie, como tanques, misiles y obuses, pero al vaciarse los arsenales, los países europeos ya sólo son capaces de aportar dinero que, por lo demás, no es suyo. Luego Ucrania compra las armas en los mercados internacionales y, últimamente, está intentando fabricar una parte en su propio suelo, aunque a medida que construye las instalaciones, los rusos se las destruyen.
En el marco de un programa lanzado por Dinamarca, los países europeos han prometido más de 1.600 millones de dólares a Ucrania para la compra de armas de su propio sector industrial.
Trump ha recortado drásticamente las fuentes de financiación y la Unión Europea hace cálculos del dinero que tendrá que gastar en los próximos dos años para seguir sosteniendo la guerra, según Handelsblatt (1).
La suma asciende a cientos de miles de millones de euros, que Bruselas pretende proporcionar utilizando activos rusos robados, a pesar de los posibles riesgos, que el banco depositario de los fondos, Euroclear, ha vuelto a destacar hace pocos días.
Comentario: Debemos recordar que, lastimosamente, derrocar a Netanyahu no necesariamente implica que haya un cambio esencial en las políticas israelíes. Netanyahu es nada más la figura que representa actualmente la cara de esa política y es muy poco probable que a una oposición real se le permita tener algún tipo de poder en el asunto.
Algunos de los citados en el artículo parecen ser un poco menos belicistas que Netanyahu, pero habría que ver si se debe simplemente a una postura favorable políticamente o si se debe a sentimientos genuinos. Por ejemplo, en 2016, Benjamin "Benny" Gantz comparó al régimen de Israel con el régimen nazi, liderado por el dictador Adolf Hitler. Yair Lapid, por su lado, se manifestado en contra de la infame "Ley de la nacionalidad judía", desde el 2014 y, más recientemente, Thierry Meyssan lo citó de la siguiente manera: Cabe mencionar que según el patrón que hemos visto, cada vez que Netanyahu está demasiado cerca de una crisis política, aparece una "excusa" de emergencia nacional que hace que deba permanecer en el poder para lidiar con tal crisis a modo de bombardeos y matanzas. Por lo tanto, estemos atentos a lo que pueda emerger nuevamente como estrategia para salvar a Netanyahu de su destino político.