Los Dueños del CircoS


Bad Guys

Flashback Lo Mejor de la Red: La quiebra de la moralidad occidental

Traducido para Rebelión por S. Seguí

Sí, lo sé. Muchos lectores van a apresurarse a informarme: Occidente nunca tuvo moral. Sin embargo las cosas han empeorado.

Con la esperanza de que se me permita exponer mis argumentos, me gustaría recordar que Estados Unidos lanzó bombas nucleares sobre dos ciudades japonesas; que Gran Bretaña y EE.UU. incineraron Tokio a base de bombas incendiarias; que Gran Bretaña y EE.UU. bombardearon Dresde y buen número de otras ciudades alemanas por el mismo método, empleando más fuerza destructiva, según algunos historiadores, contra la población civil alemana que contra los ejércitos nazis; que el presidente Grant y sus criminales de nuestra Guerra Civil, los generales Sherman y Sheridan, cometieron el genocidio de los indios de las llanuras; que Estados Unidos permite hoy día que Israel lleve a cabo sus políticas genocidas contra los palestinos que un funcionario israelí ha comparado a las políticas homónimas estadounidenses del siglo XIX contra los indígenas norteamericanos; que en pleno siglo XXI, EE.UU. ha invadido Iraq y Afganistán con pretextos banales, asesinando a un número incontable de civiles; y que el primer ministro británico Tony Blair prestó el ejército británico a sus amos estadounidenses, al igual que otros países de la OTAN, todos los cuales están cometiendo crímenes de guerra tipificados en Nuremberg en tierras en las que no tienen intereses nacionales pero por los reciben un estipendio estadounidense.

No pretendo que estos pocos ejemplos sean exhaustivos. Sé que la lista es mucho más larga. Sin embargo, a pesar de la extensa lista de horrores, la degradación moral está alcanzando nuevos mínimos. Ahora Estados Unidos tortura rutinariamente a los prisioneros, a pesar de la estricta ilegalidad de estos actos tanto con arreglo a las propias leyes del país como al derecho internacional, y una encuesta reciente muestra que el porcentaje de estadounidenses que aprueban la tortura va en aumento. De hecho es bastante alto, aunque esté todavía un poco por debajo de la mayoría.

Vader

Lo Mejor de la Red: Ningún presidente de EE.UU. puede enfrentar a Israel

Traducido para Rebelión por Germán Leyens

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© Desconocido
"Ningún presidente de EE.UU. puede enfrentar a Israel." Así dijo el batallador almirante Thomas Moorer, Jefe de Operaciones Navales de EE.UU. (1967-1970) y Presidente del Estado Mayor Conjunto (1970-1974). Moorer fue, posiblemente, el último dirigente militar estadounidense con una mente independiente.

El almirante Moorer sabía de lo que estaba hablando. El 8 de junio de 1967, Israel atacó el barco de espionaje estadounidense, USS Liberty, matando a 34 marineros estadounidense e hiriendo a 173. Los israelíes incluso ametrallaron las lanchas salvavidas, acribillando a los marineros estadounidenses que abandonaban el barco atacado.

Al parecer el USS Liberty había captado comunicaciones israelíes que revelaban la responsabilidad de Israel por la Guerra de Seis Días. Hasta hoy en día, los libros de historia y la mayoría de los estadounidenses culpan a los árabes por el conflicto.

La Armada de EE.UU. conocía la verdad, pero el presidente de EE.UU. tomó partido por Israel contra los militares estadounidenses y ordenó que la Armada de EE.UU. se callara. El presidente Lyndon Johnson dijo que todo había sido sólo un error. Más tarde, el almirante Moorer formó una comisión y presentó la verdad desnuda a los estadounidenses.

Vader

Como buen psicópata: Bush justifica la tortura en libro autobiográfico

Bush
© Archivo Terra.esSegún el New York Times, que obtuvo una copia del libro, Bush defiende sus decisiones y anticipa que la historia lo juzgará menos severamente.
El ex presidente norteamericano George W. Bush justifica en un libro autobiográfico a publicarse la semana próxima el recurso a la tortura y admite roces con su controvertido vicepresidente Dick Cheney.

Las memorias "Momentos decisivos" rompen el relativo silencio en que ha permanecido Bush desde que cedió su lugar en la Casa Blanca al presidente Barack Obama hace dos años.

Según el New York Times, que obtuvo una copia del libro, Bush defiende sus decisiones y anticipa que la historia lo juzgará menos severamente que los electores.

Defiende además su decisión de autorizar lo que se denominó "interrogatorios fuertes" como el submarino y técnicas de tortura afines, contra los sospechosos de terrorismo.