Reino Unido se está viendo sacudido por un nuevo revuelo que desató críticas y polémica, no solo hacia el Gobierno del actual primer ministro del país, Keir Starmer, sino también hacia los anteriores con reproches de que hicieron la vista gorda frente al llamado escándalo en torno a las redes de explotación sexual de menores a lo largo del país, especialmente, en la ciudad de Rotherham.
De acuerdo con un reportero de GB News, que hizo una
publicación de hilo en su cuenta de X sobre el escándalo de las redes británicas de abuso sexual de menores, los primeros reportes de bandas de hombres que abusaban de menores en la calle se remontan a la década de 1970.
Sin embargo, la primera vez que el problema llamó atención fue cuando la entonces diputada laborista Ann Cryer
expresó en 2002 su preocupación por el acoso de "jóvenes hombres de Asia [del Sur]" a niñas en la puerta de los colegios en la ciudad de Rotherham. Según recuerda, su 'batalla' comenzó cuando siete madres acudieron a ella para denunciar que sus hijas habían sido manipuladas sexualmente por jóvenes de la comunidad pakistaní. Pero nadie parecía tomar en serio sus peticiones ni confiar en sus denuncias. En 2003, muchos miembros de su propio partido acusaron a Cryer de racismo.
Comentario: Es decir, jugaron con todos al intentar convencernos sobre una eventual victoria de Ucrania, colapsando la industria europea y enviando a cientos de miles de ucranianos a su tumba, y ahora sin estupor cambian la narrativa.