Traducido por el equipo de SOTT.netLa propaganda difundida por Estados Unidos siempre quiso desmantelar Rusia pieza a pieza. Pero Putin lo sabía desde el principio y desbarató sus planes, restaurando la superioridad de Rusia. En su columna, el analista ageopolítico S L Kanthan profundiza en el origen del acto heroico de Putin.

© Valeriy Sharifulin
Estados Unidos lleva una década consumido por una virulenta rusofobia, y toda la clase dirigente estadounidense demoniza al unísono al presidente Vladimir Putin. No hay libertad de expresión para la prensa estadounidense y europea cuando se trata de Rusia: todos los periodistas, presentadores de televisión, académicos y grupos de reflexión deben odiar a Putin y presentar a Rusia como una amenaza para el Occidente colectivo.
Así, la verdad ha quedado enterrada bajo sesenta pies de
propaganda y censura. El hecho es que, tras la caída de la Unión Soviética, los globalistas fantasearon con romper aún más Rusia y borrarla de la historia. Fue entonces cuando llegó Putin, desbarató el plan estadounidense, salvó a Rusia y comenzó la tarea de restaurar la grandeza del Estado civilizacional.
Veamos lo que se ha ocultado a gran parte de la opinión pública. También hay lecciones valiosas para
India y otros países
del Sur Global.
El verdadero conflicto entre Estados Unidos y Rusia tiene que ver con la lucha de poder geopolítico por la dominación mundial, en la que intervienen cientos de billones de dólares, enormes egos de maquiavélicos globalistas y naciones movidas por la memoria del pasado y las visiones del futuro.
Comentario: Interesante análisis, dado que el tiempo, las circunstancias y el sabotaje repercutirán y contornearán tanto los esfuerzos como los resultados.