Traducido por el equipo de SOTT.netEl G7 y la OTAN están diseñados para asegurar la hegemonía occidental. ¿Cómo se adaptarán a su fin?

© Sezer Ozger/Getty ImagesBandera de la OTAN
Uno de los retos más importantes a los que se enfrenta actualmente la comunidad mundial de naciones en relación con el fin de la hegemonía occidental es el
riesgo concurrente de colapso de todo el marco de cooperación internacional: tanto en términos de aplicación práctica como de sus fundamentos conceptuales. Sin embargo,
esto también podría suponer una oportunidad para que el resto del mundo, incluida Rusia, desarrolle nuevas instituciones y marcos en las próximas décadas, que podrían
parecerse poco a los actuales. Es probable que esto sea necesario, ya que el actual sistema de instituciones, normas y valores que ha surgido en los últimos siglos se ha construido en torno al dominio de un grupo selecto de Estados, y está diseñado fundamentalmente para servir a los intereses de ese grupo. Por lo tanto,
no sería factible reproducir las prácticas existentes.
Sin embargo, es posible que las nuevas prácticas no puedan alcanzar el mismo nivel de éxito, simplemente debido a los principios fundamentales que están arraigados en ellas desde el principio.
A nivel práctico, esto implica que
los países no pertenecientes al "Occidente colectivo" no podrán reproducir, en sus relaciones interestatales, las prácticas establecidas para coordinar los esfuerzos de Estados Unidos y Europa en la represión del resto del mundo.
Comentario: Victor Orban vuela directamente desde China a la Cumbre de la OTAN en Washington que se celebra del 9 al 11 de julio. Aquí es probable que haya mucha consternación por parte de algunos miembros, quizá también serias preguntas e intentos de chantajearle, pero es probable que unos pocos admiren su valentía e iniciativa, como el Primer Ministro de Eslovaquia: El líder de un Estado de la UE expresa su "admiración" por la visita de Orban a Moscú