Profesionales del campo denuncian que los acuerdos alcanzados pasarán factura y supondrán un escenario insostenible para el campo europeo.

© Europa PresAsaja en la manifestación por la defensa del campo en Madrid
Los agricultores viven al filo de una norma: la
Ley de Restauración de la Naturaleza. Se ha negociado en la UE y exige devolver explotaciones agrícolas a la naturaleza
mandando a infinidad de productores de alimentos al paro. El Parlamento Europeo aceptó una leve mitigación de los efectos. Pero
Pedro Sánchez decidió que los agricultores españoles no debían beneficiarse de ello. Y ordenó a su representante
César Luena en la Eurocámara que acabase con la poca esperanza que quedaba a los agricultores. Es la historia de una
traición al campo. Y una que tendrá duras consecuencias para todos: los profesionales del campo y todos aquellos que simplemente consumen alimentos, es decir, todos.
El
negociador principal en el trílogo y ponente de la propuesta de Ley de Restauración de la Naturaleza del Parlamento en el Parlamento Europeo era un redimido de Pedro Sánchez: el eurodiputado socialista César Luena. Y el enviado de Sánchez ha acudido al Parlamento Europeo
con el mandato de reintroducir los "ecosistemas agrícolas" en el texto (Artículo 9), pese a que ya
habían sido rechazados por la mayoría de diputados de la Eurocámara el pasado 27 de junio.