
Ragasa tocó tierra el lunes en la provincia de Cagayan, en el norte de Filipinas, acompañado por fuertes vientos sostenidos de 215 kilómetros por hora y rachas superiores a 265.
Filipinas registra unos 20 tifones y tormentas tropicales al año, especialmente en la temporada de lluvias, que suele comenzar en junio y termina en noviembre o diciembre. Ragasa golpeó el país en medio de multitudinarias protestas por la corrupción en millonarios proyectos de control de inundaciones supuestamente finalizados, aunque en realidad eran inexistentes o de baja calidad.











