Traducido por el equipo de Sott.netIrak volvió a cubrirse de una espesa capa de color naranja el domingo al sufrir la última de una serie de tormentas de polvo que se han vuelto cada vez más habituales.

© Ahmad Al-Rubaye/AFPEl polvo se asentó en las calles y los vehículos y se filtró en las casas de la capital iraquí, Bagdad, cuando la tormenta llegó el domingo
Decenas de personas fueron hospitalizadas con problemas respiratorios en el centro y el oeste del país.
Una gruesa capa de polvo naranja se extendió por las calles y los vehículos, y se coló en las casas de los habitantes de la capital, Bagdad.
Los vuelos se interrumpieron debido a la escasa visibilidad en los aeropuertos que sirven a Bagdad y a la ciudad santa chiíta de Nayaf, y se espera que el fenómeno continúe hasta el lunes, según el servicio meteorológico.
"Los vuelos han sido interrumpidos en los aeropuertos de Bagdad y Nayaf debido a la tormenta de polvo", dijo el portavoz de la autoridad de aviación civil, Jihad al-Diwan.