El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el 27 de noviembre que "detendría de forma permanente la migración procedente de todos los países del Tercer Mundo" y expulsaría a los extranjeros "incapaces de amar" a Estados Unidos, afirmando que estas medidas eran necesarias para permitir la plena recuperación del sistema estadounidense.

© Foto de Jim WATSON / AFP vía Getty ImagesEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muestra una foto impresa durante una llamada con miembros del ejército desde su residencia Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, el 27 de noviembre de 2025, durante las vacaciones de Acción de Gracias.
En una
publicación en Truth Social, Trump dijo que, aunque Estados Unidos ha avanzado en tecnología, la política de inmigración del país ha erosionado esos avances y ha afectado a las condiciones de vida de los ciudadanos.
Para abordar esta situación, Trump prometió que su administración trabajaría para detener la inmigración procedente de "países del tercer mundo", suspender todas las prestaciones y subsidios federales a los no ciudadanos, desnaturalizar a los inmigrantes que socavan la tranquilidad interna y deportar a cualquier extranjero que se considere "una carga pública, un riesgo para la seguridad o incompatible con la civilización occidental".
Trump también prometió expulsar a cualquier persona que el gobierno considere que "no es un activo neto" para Estados Unidos o que es "incapaz de amar" al país.
Comentario: Es curioso que arrancan los esfuerzos de paz en Ucrania y Medio Oriente y un afgano decida dispararle a Washington, suena muy conveniente.