El gobierno de Israel continúa con su política de ocupación. Acaba de anunciar que establecerá 22 nuevos asentamientos en la Cisjordania ocupada, incluyendo la legalización de puestos avanzados y construidos ya sin autorización del gobierno, tras una votación del gabinete de seguridad que se celebró "en secreto" la semana pasada.

© UNRWA/Fadi ThabetLa pesadilla de los gazatíes incluye desplazamientos forzosos con demoliciones y desalojos, la expansión de asentamientos ilegales, severas restricciones a la libertad de circulación y una represión sin precedentes de las libertades de expresión, prensa y opinión.
La ocupación de Israel en Cisjordania comenzó en 1967, cuando se la arrebató a Jordania durante la guerra de los seis días. Desde entonces, el control israelí sobre el territorio se ha ido desarrollando a través de la política de la ocupación, estableciendo asentamientos de facto y declarando las tierras como "israelíes", limitando el acceso a los palestinos.
Según la información publicada, se señala al ministro de Defensa, de extrema derecha, Israel Katz y al exministro de finanzas Bezalel Smotrich, que precisamente reside en el asentamiento de Kedumim. Un territorio que el propio derecho internacional considera israelí.
Katz afirmó que la decisión sobre los asentamientos «fortalece nuestro control sobre Judea y Samaria», utilizando el término bíblico para Cisjordania, «afianza nuestro derecho histórico en la Tierra de Israel y constituye una respuesta contundente al terrorismo palestino». En este sentido, ha explicado que se trata de «una medida estratégica que impide el establecimiento de un Estado palestino que pondría en peligro a Israel».
Comentario: Meyssan: Raíces, razones, reflexiones y alguna que otra sorpresa sobre la contribución continua de Donald Trump.