Traducido por el equipo de SOTT.net
El Golfo Pérsico, una de las aguas con mayor tráfico del planeta, es ahora un lugar desierto. El estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasan 138 buques cada día, se ha reducido a dos o tres tránsitos (todos ellos autorizados por Irán).

© Islander Reports
Los únicos buques que siguen navegando son los de la «flota fantasma», que navegan en la oscuridad, con el AIS apagado, sin seguro y sin respetar ninguna norma. Todos los petroleros occidentales, sus buques de GNL y todos los graneleros se han detenido. Fondeados y a la espera. Sin ir a ninguna parte.
Trump dijo que el estrecho estaría abierto «muy pronto». Lo dijo el quinto día. Lo dijo el décimo día. Y sigue diciéndolo el decimosexto día. Mientras tanto, su propio secretario de Energía declaró discretamente a la CNN: «En el peor de los casos, serán unas pocas semanas».