Dos años después de la tragedia de Tempi, donde el 28 de febrero de 2023 chocaron un tren de mercancías y otro de pasajeros de manera frontal en la línea que une Atenas con Salónica, dejando decenas de víctimas mortales (57) y heridos (80).
La mayoría de las víctimas eran personas jóvenes y estudiantes.
Tras el accidente, el titular de Transporte presentó su dimisión, al igual que dos de los máximos responsables de la
Organización Heléncia de Ferrocarriles.Las protestas han sido masivas, aglutinando cada vez a más gente, a medida que se han incumplido promesas (por parte del nuevo gobierno de derecha, que entró al poder tres meses después de la catástrofe), y se han ido conociendo detalles de lo sucedido. Según las últimas
encuestas, siete de cada diez griegos creen que el gobierno de Nueva Democracia está protegiendo a los políticos responsables de la tragedia. El gobierno de Atenas niega las acusaciones. Pero lo cierto es que todavía quedan sin respuesta varias preguntas centrales en torno a la tragedia, entre ellas si el tren de carga implicado transportaba combustible ilegal que provocó una explosión masiva,
según publica hoy Euractiv en una pieza donde se hace un interesante recorrido sobre los hechos acontecidos.
Comentario: Es decir, Israel continúa con su genocidio.