Los vándalos han atacado más de 20 centros de vacunación y otras instalaciones sanitarias, pintando algunas con lemas de temática nazi, mientras el gobierno francés intensifica su campaña de vacunación de Covis-19.

El enfado se ha visto alimentado por la introducción de una tarjeta sanitaria, que demuestre la vacunación o el reciente negativo en test Covid-19, que ahora es obligatoria para entrar en restaurantes, trenes y otros lugares públicos.
Durante los últimos cuatro fines de semana, los manifestantes han protestado contra la tarjeta sanitaria, alegando que restringe la libertad individual.












Comentario: La presión sigue aumentando en Francia y la gente muestra su justa ira. Uno se pregunta cuánto tiempo hará falta para que la reacción vaya más allá del nivel de vandalismo.
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