Traducido por el equipo de SOTT en españolEl día que mi compañero Nigel volvió a casa del hospital el pasado mes de mayo, los médicos prometieron que iba a vivir.

© Murray Sanders/Daily MailSue Reid ha revelado cómo se quedó sorprendida y disgustada cuando los médicos aplicaron en secreto, y sin consentimiento, una orden de no reanimación para su pareja Nigel Griffiths, que murió en casa el pasado mes de mayo
No años, quizás, pero sí el tiempo suficiente para disfrutar de nuestro jardín de verano y conocer a su nueva nieta, Cosima. En lugar de eso, con educación y gracia, murió en nuestro sofá 36 horas después.
Estaba desesperadamente débil cuando dos enfermeras le dieron el alta del hospital en una silla de ruedas. Cuando intenté ponerle el cinturón de seguridad en el asiento trasero del taxi, dijo: "No, demasiado dolor".
Sue Reid ha revelado cómo se quedó sorprendida y disgustada cuando los médicos aplicaron en secreto, y sin consentimiento, una orden de no reanimación para su compañero Nigel Griffiths, que murió en su casa el pasado mes de mayo.
Comentario: ¿Podría el Poder Establecido dejar más claras sus intenciones?