En enero llegaron 274.242 viajeros extranjeros por ocio mientras que en el interior del país se impedía la movilidad entre comunidades.

© Emilio Naranjo / EFEUn pasajero cruza una de las salas del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, el pasado febrero.
El sector turístico sigue en un coma inducido. Más si cabe en el inicio de 2021, en el que el
incremento de los contagios — en España y en Europa — obligó a los países a volver a limitar la movilidad. Unas medidas que todavía se mantienen. Pese a ello, en enero se evitó registrar un nuevo cero para la industria, aunque resulta paradójico que se permitiera la llegada de turistas europeos mientras se prohibían los viajes entre comunidades en la mayoría de los casos. Pero ocurrió. España estaba cerrada para los viajeros nacionales y abierta para los europeos. Una especie de
Plan Marshall que, como en la película de Berlanga, pasó de largo, porque
solo visitaron el país 434.362 personas (274.242 por ocio), una caída del 89,5% respecto al mismo periodo de 2020. La gran damnificada es Canarias, que ya ha visto esfumarse el invierno, su temporada alta.
Comentario: Véase también (en inglés):
- El atacante austriaco estaba vigilado por ser un conocido yihadista, pero por "errores" se abandonó la investigación
- Alemania toma medidas: 20 detenidos en una redada contra un grupo salafista prohibido, 8 detenidos en una redada contra un grupo de extrema derecha
- Aprovechamiento y amiguismo: El gobierno del Reino Unido gastó 122 millones de libras en un contrato fraudulento de batas hospitalarias por EPIs que nunca utilizó
- Inmigración, crimen y propaganda
Y echa un vistazo al programa de radio SOTT: La perspectiva de la verdad: Armas de migración masiva: entrevista con Michael Springmann sobre la crisis migratoria en Europa