Traducido por News FrontEl yuan chino puede convertirse en la tercera moneda mundial más grande, después del dólar y el euro, para 2030, según analistas de Morgan Stanley. La participación del yuan en las reservas mundiales está por debajo del 2%, pero, según Morgan Stanley, esa participación aumentará al 5% en el peor de los casos y hasta el 10% en el mejor de los casos.

© AFP 2020 / Fred DUFOUR
Los analistas que se refieren a una tendencia al alza en la demanda mundial de valores chinos por parte de los inversores señalaron que, en julio, las entradas netas de capital extranjero a los bonos chinos alcanzaron los 21.300 millones de dólares, el nivel más alto desde 2014, cuando se publicó por primera vez la estadística. El valor total de los bonos de inversores extranjeros alcanzó los 360.000 millones de dólares, un 13,7% más que el año pasado.
Esta tendencia fortalecerá en gran medida el papel del yuan en el escenario internacional en el futuro, según un informe de Morgan Stanley. La multinacional financiera afirmó que en esta década, las inversiones de cartera se convertirán en el principal canal de entrada de capital de China, mientras que la inversión directa pasará a un segundo plano.
Comentario: El susodicho padre ha entrado en conflicto abiertamente con la policía, lo cual es un error, pero comprensible. Porque cada vez son más los gobernados que observan con qué sencillez las autoridades privan a sus súbditos de sus derechos constitucionales. Los derechos individuales -las llamadas "libertades individuales"- son dados y quitados por los poderosos con suma facilidad -hasta la propia constitución de la clase política española, que es un papel mojado y estafa, ha sido ya dejada de lado-. Es por eso que se debe conquistar la libertad política colectiva, como fundamento del fundamento, algo superior para que así los derechos individuales estén fundamentados y no puedan ser suprimidos por la voluntad de ningún dictador o grupo de dictadores estatales -o que, al menos, esos derechos no puedan ser quitados tan fácilmente, como ocurre actualmente-. En palabras del gran científico político y jurista Antonio García-Trevijano: