Traducido por el equipo de Sott.netLa antigua ciudad de piedra de Petra se ha inundado tras las lluvias torrenciales que azotaron el yacimiento arqueológico y obligaron a evacuarlo.

Las imágenes de la atracción turística más visitada de Jordania, a 241 kilómetros al sur de Jerusalén, muestran un río de agua vertiéndose por el desfiladero.
El agua procedente de las montañas jordanas cercanas penetró en la emblemática ciudad de color rosa-rojizo que lleva en pie 2.000 años.
Se estima que 1.700 turistas y lugareños recibieron la orden de evacuar la zona por su seguridad, después de que 13 murieran en una inundación similar en el sitio durante 2018.
Las imágenes de la atracción turística más visitada de Jordania, a 241 kilómetros al sur de Jerusalén, muestran un río de agua vertiéndose por el desfiladero hasta la entrada del templo de Petra mientras los turistas, presas del pánico, huyen.
Comentario: Actualización del 29 de diciembre
AFP reporta:
Las últimas muertes se produjeron el miércoles en la ciudad de Mati, en la provincia de Davao Oriental, en la isla de Mindanao, cuando un deslave sepultó a cuatro personas mientras pescaban, informó la agencia nacional de catástrofes.
Las autoridades recuperaron los cadáveres de las víctimas, entre las que había dos adolescentes.
"Hubo un fuerte aguacero en las montañas. Estaban pescando en un río cuando se produjo el deslave", declaró a la AFP Ernesto Gregore, jefe de policía de la ciudad de Mati.
Las condiciones meteorológicas empeoraron durante el fin de semana, mientras este país de 110 millones de habitantes, propenso a las catástrofes, se preparaba para unas largas vacaciones de Navidad. Desde entonces, cientos de casas han quedado destruidas y más de 7.000 hectáreas de cultivos arrasados por las lluvias, que han obligado a decenas de miles de personas a acudir a centros de evacuación, según la agencia nacional de catástrofes.
La mayoría de las víctimas mortales se han producido en la provincia de Misamis Occidental, también en Mindanao, donde 16 personas murieron ahogadas o por deslaves provocados por las lluvias.