La celiaquía es una enfermedad autoinmune que padecen quienes están genéticamente predispuestos y a su vez se exponen a una dieta con gluten. El organismo de estos pacientes reacciona a esta proteína que se encuentra en diversos alimentos, principalmente aquellos que contienen trigo, avena, cebada y centeno.Las proteínas del gluten son los precipitantes ambientales que juegan un papel central en el desarrollo de la enfermedad. De hecho, la introducción temprana del gluten -antes de los 6 meses- en los bebés predispuestos puede desencadenar celiaquía. Por el contrario, la lactancia materna simultánea a la introducción alimentos con gluten puede ser un factor protector importante para disminuir al mínimo el riesgo de padecer la enfermedad. Además, diversas infecciones gastrointestinales, como
la infección por rotavirus, aumentan el riesgo de enfermedad celíaca en la infancia.Intolerancias alimentariasLa enfermedad celíaca es la intolerancia alimentaría más frecuente en el mundo entero. En la Argentina 1 de cada 100 personas la padece. Pero el problema es que la mayoría no lo sabe pues no poseen diagnóstico. Mientras, por otro lado,
gente sana se embarca en dietas sin gluten, objetivo que no posee ningún sentido desde el punto de vista de la salud si no están indicadas por un médico.
Su cuadro clínico es variable y los síntomas pueden ser distintos de una persona a otra, esta es una de las razones por las que el diagnóstico suele retrasarse. Distensión abdominal, diarrea crónica, aftas orales, abortos espontáneos, uñas quebradizas, pérdida de peso, desnutrición, menopausia precoz, osteoporosis, anemia y baja estatura, son algunos de los síntomas más frecuentes.
Cuando una persona celíaca consume algún alimento con gluten se produce una lesión en su mucosa intestinal y esta se vuelve incapaz de absorber los nutrientes fundamentales (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas).
Si se sospecha celiaquía, en la actualidad el diagnóstico es sencillo. Los tests que se utilizan fueron introducidos en los 90 y poseen una sensibilidad del 90%. En principio, los pacientes con enfermedad celíaca poseen niveles elevados de anticuerpos contra el gluten (anticuerpos anti-gliadina, anti-endomisio y anti-transglutaminasa). Sin embargo, para confirmar la enfermedad existe consenso de que es necesaria una biopsia de la mucosa del intestino delgado.
Su tratamiento es sencillo, aunque realizar una dieta libre de gluten muchas veces genera dificultades en el plano social: no todo restaurante incluye platos sin gluten, cuando uno va de visita a la casa de un amigo o familiar debe llevar comida especial. Pero también conlleva dificultades en el plano económico: los productos sin TACC siguen siendo más caros.
¿Dónde está? Acá está...El gluten no sólo se encuentra en los derivados de trigo, avena, cebada o centeno (que se reconocen porque en el etiquetado deben llevar la sigla TACC), sino que
además se usa como conservante o aglutinante en muchos otros artículos comestibles e incluso en algunos medicamentos. Las frutas y verduras frescas, carne de vaca, ave, pescado o huevos naturalmente no poseen gluten. Sin embargo, algunos fiambres contienen gluten. Para el resto de los productos, la mejor estrategia es guiarse por los listados de alimentos aptos para celíacos que fueron testeados por las asociaciones especializadas en esta patología, y que figuran en los sitios de las asociaciones como ACELA (Asistencia al Celíaco de la Argentina) o ACA (Asociación Celíaca Argentina).
En el futuro seguramente existirán nuevas alternativas como la degradación enzimática del gluten, la modulación de la respuesta inmune para prevenir la enfermedad, la normalización de los niveles de una proteína llamada "zonulina" que regularía la entrada de nutrientes y una barrera para toxinas y bacterias o la administración de probióticos.
Comentario: Y por supuesto, la solución a esta "amenaza inminente" es desarrollar inclusive aún más vacunas. Es decir, una solución que de seguro va a llenar de dinero a las ya inmensamente ricas corporaciones farmacéuticas.
Existe un problema de resistencia a los antibióticos así como la incidencia de nuevos virus que afectan al ser humano. Pero esta es causada por un sistema complejo de factores que afectan nuestra salud. Por ejemplo, nuestro ambiente electromagnético, el estrés, la alimentación e inclusive la contaminación radioactiva.
Intentar simplificar el problema con el pretexto de vender más vacunas es simplemente un reflejo de lo corrupto que está nuestro sistema de salubridad global.